jueves, 16 de agosto de 2007

Los Tipos de Materiales Educativos

Los materiales educativos son de gran importancia para lograr resultados óptimos en el aprendizaje; con todo, deben responder a los objetivos que se propone; pues no se trata de utilizar cualquier material y de cualquier forma. El material educativo no vale por lo que es, sino por el buen uso que se le dé en el proceso de aprendizaje. Con mucha razón Rousseau afirmaba: “las cosas hay que estudiarlas en las cosas mismas”. P. Roeders nos indica que “la metodología que proponemos en este libro no necesita materiales sofisticados o especiales. Casi todos los materiales educativos existentes sirven en procesos de aprendizaje grupal. Pero también los recursos locales tienen muchas veces una gran variación de materiales útiles. Algunos ejemplos:


- Las piedras se usan en tareas de matemática y en juegos de comunicación en equipo como símbolos.


- En periódicos y revistas se encuentran varios artículos que son fuente, excelencia, de temas para proyectos en grupo, para debates, para aprendizaje en grupos de rompecabezas así como para producción de textos nuevos en parejas y en equipos. Las frutas locales tienen posibilidades de símbolos como las piedras. Ilustrar un cuento jugando con una “familia de limones y pecanas” incita la imaginación de los alumnos mucho más que solamente leer un texto en voz alta.


El único material que requiere esta metodología de aprendizaje activo en grupos más que la metodología tradicional, es una instrucción clara sobre las actividades de los grupos y las reglas de los procesos de la comunicación. Cada profesor(a) debería ser capaz de escribir estas instrucciones en la lengua que prefiere y que sus alumnos entienden.” Consideramos que los materiales educativos comprenden, esencialmente: Contenidos curriculares relacionados con una o varias capacidades consideradas en el curso. Los contenidos se estructuran y desarrollan de acuerdo a criterios didácticos para facilitar la adquisición de la capacidad y actitud respectivas; además, constituyen el mensaje en el proceso de comunicación.


El medio físico de comunicación que presentan los contenidos. Por ejemplo, el material transparente con el que se elaborarán las láminas (y el equipo para proyectarlas), o la cinta magnetofónica en que se graba un programa de televisión (y el módulo de equipos para transmitirlo por circuito cerrado).


Los lenguajes utilizados para expresar los contenidos. El lenguaje tiene necesariamente relación con el medio físico de comunicación. Por ejemplo, la radio (como medio) exige lenguajes activos tales como la palabra hablada, la música, los ruidos ambientales, la pizarra requiere de lenguajes visuales, como la palabra escrita, los gráficos, los dibujos; la televisión exige la combinación de lenguajes auditivos y visuales, entre los últimos especialmente la imagen cinética. El lenguaje que se emplee en el material debe ser, necesariamente, accesible a los estudiantes para que pueda producirse la comunicación requerida.


Además de estos tres componentes esenciales, los materiales educativos suelen incluir otros importantes: Las capacidades curriculares a las que se orienta el material; frecuentemente son presentados para conocimiento, guía y motivación de los estudiantes.


Instrucciones para que los estudiantes puedan utilizar correctamente el material. Procedimientos o estrategias para facilitar y aún conducir el proceso de aprendizaje. Por ejemplo, reiteración de las informaciones con otras palabras o con ilustraciones, ejemplos diversos, presentación de resúmenes y gráficos, oportunidades para realizar una plena transferencia o para aplicar los conocimientos adquiridos solucionando problemas.


Procedimientos para la evaluación del aprendizaje por el docente o el propio estudiante (autoevaluación), verificándose así el logro de los objetivos. Bibliografía de consulta, como posibilidad para ampliar el estudio del tema.


Entre otros, son materiales educativos:


1. GUÍAS DE ESTUDIO O GUÍAS DE TRABAJO. Se trata de materiales impresos que no incluyen los contenidos curriculares desarrollados. Su función es conducir sistemáticamente a los estudiantes en la búsqueda de información en diversas fuentes: consulta de libros, observación de fenómenos naturales, de acontecimientos sociales, exposiciones, etc. Asimismo en trabajos de aplicación: realización de experimentos, prácticas, etc. y en la autoevaluación del aprendizaje.


2. LIBROS DE CONSULTA. Se trata especialmente de libros especializados que el profesor selecciona porque desarrollan temas que corresponden al sílabo del curso. Estos libros no serían por sí mismos materiales educativos; pero de hecho funcionan como tales en tanto el profesor organice y conduzca dinámicamente el trabajo de sus educandos con las obras.


3. SEPARATAS. Se tiende a sustituir la consulta directa de libros por la lectura de separatas. Tal práctica es útil para el acceso a informaciones precisas de los estudiantes que cuentan ya con el marco de referencia en determinada disciplina; puede resultar limitante en caso contrario. El empleo de separatas exige una conducción didáctica bastante estrecha. En lo posible, se prefiere a la lectura de un capítulo en el propio libro que en una separata porque la posibilidad de consultar el índice, introducción, conclusiones, referencias de autor, etc. facilita la ubicación de los estudiantes en el tema y su aproximación a la obra completa.


4. MANUALES. Según Richaudeau “un manual es un impreso, estructurado, destinado a utilizarse en un determinado proceso de aprendizaje y formación. Esta definición es aplicable tanto a un atlas como a un diccionario, una antología de fragmentos escogidos, un manual escolar propiamente dicho... En último término, todo texto impreso (periódico, obra literaria, técnica, científica, filosófica) puede desempeñar el papel de manual, en la medida en que esté integrado de manera sistemática a un proceso de enseñanza y aprendizaje. Y, a la inversa, toda obra concebida con miras a tal proceso, puede utilizarse en otros contextos... Todas estas obras pueden dividirse, según su modo de integración al proceso de enseñanza-aprendizaje, en dos grandes categorías: las obras que presentan una progresión sistemática y las obras de consulta y referencia” (Concepción y producción de manuales escolares)


II TIPOS DE MATERIALES EDUCATIVOS. La bibliografía especializada clasifica los materiales educativos desde diversos puntos de vista y con diferentes criterios. Mostremos tres casos: Usualmente se los clasifica según los medios de comunicación que emplean: Materiales impresos, textos , manuales, láminas, folletos, etc. Materiales audiovisuales: Convencionalmente incluyen a los que presentan simultáneamente imagen y sonido y también a los que presentan solamente imagen o sonido: Videos, películas, series de diapositivas sincronizadas con sonido registrado en cintas. Series de diapositivas, de filminas Programas de radio, discos... Programas de enseñanza computadora Objetos diversos para la enseñanza: maquetas, modelos de órganos del cuerpo, animales disecados, módulos de laboratorio de química, etc. Materiales multimediales, que son presentados a través de un sistema de diversos medios integrados o asociados. Por ejemplo, un programa de radio que tenga como apoyo materiales impresos; un módulo que comprenda un miniequipo de laboratorio acompañado por un texto programado; el material sobre artes plásticas (que combina proyección de diapositivas y sonido grabado simultáneamente con el uso de un cuadernillo impreso). La clasificación generacional de medios para la enseñanza, que tiene relación con el uso de máquinas o equipos, presentada W. Schram, en “Los medios de enseñanza en los Estados Unidos”: De primera generación: Cuadros, mapas, gráficos, manuscritos, objetos de exposición, modelos, pizarra. De segunda generación, a mediados del siglo XV se introduce la máquina en el proceso de comunicación a fin de reproducir los manuscritos y los dibujos. El uso de la imprenta permitió una mayor difusión de la enseñanza de los grandes maestros. Pertenecen a esta generación: los manuales, textos escolares, folletos, guías, test impresos, etc. De tercera generación. Desde el siglo XIX se utilizan ampliamente diversas máquinas en el proceso de comunicación que permiten “aumentar el alcance de la vista y el oído”. Los medios y materiales educativos audiovisuales, menos abstractos que los libros permiten al estudiante establecer mejor los vínculos: fotografías, diapositivas, películas, grabaciones de sonido (radio, disco, cintas) y televisión. De cuarta generación (siglo XX). Se establece la enseñanza-aprendizaje entre el hombre y la máquina: enseñanza programada (textos y máquinas de enseñanza), laboratorios de lenguas, máquinas electrónicas. Ultimamente las computadoras. Clasificación según la función que desempeñan en el proceso enseñanza aprendizaje: Los que completan la acción directa del profesor apoyándolo en diversas tareas, como: dirigir y mantener la atención del estudiante, presentarle la información requerida, guiarle en la realización de prácticas, etc. Los que suplen la acción directa del profesor por delegación de éste. Se les conoce con el nombre de materiales autoinstructivos o materiales de autoaprendizaje. Los materiales autointructivos presentan todos los contenidos teóricos y prácticos de un tema o asignatura o guían al estudiante a diversas fuentes de información; al mismo tiempo conducen didácticamente su aprendizaje hacia el logro de las capacidades planteadas. Finalmente podemos indicar que son materiales todo cuanto sirve para leer y escribir, para medir y calcular, para explorar la naturaleza, para realizar juegos tranquilos, para dramatizar artística y musicalmente, para mostrar mapas que muestren la relación entre persona y comunidad.